Aprender a caminar es un proceso que se desarrolla a diferentes ritmos en cada bebe. La mayoría se pone de pie a los diez meses, aunque otros lo hacen antes, lo que no debe ser impedido ante el temor que se le puedan torcer las piernas.
El gateo comienza entre los 8-9 meses y habitualmente dura 1 o 2 meses, a partir de los cuales se olvidan porque inician la marcha.
Algunos bebés no gatean nunca y comienzan a caminar sin pasar por la fase del gateo. La mayoría de los niños caminan a los 12 meses de edad, inicialmente con ayuda y a los 15 meses casi todos se sueltan con más o menos sensación de miedo o inseguridad.
Debes ayudarlo a levantarse cuando muestre interés por hacerlo, colocándolo en lugares donde haya espacio suficiente para que pueda moverse a sus anchas.
Aplaude cada progreso que realice, pero no lo presiones ni le obligues a hacerlo rápidamente.
Sobre los nueve meses ya podrá mantenerse de pie apoyándose en algún mueble. Para permanecer de pie y caminar necesita desarrollar el sentido del equilibrio.
Cuando pueda levantarse apoyándose en los muebles, alrededor de los diez meses de edad, le puedes enseñar a dar un paso. Dóblale una de las rodillas y levántale uno de los pies; esto le ayudará a aprender a dar un paso y a sostener el peso sobre un solo pie.
A partir de los once meses, ayúdalo a practicar los pasos hacia adelante, sosteniéndolo de las manos y guiándolo. Si ves que lo hace con decisión, podrás soltarle una mano y hacer que apoye la otra en la pared o en algún mueble. Páralo de espaldas a la pared ubícate a poca distancia frente a él, anímalo a que venga hacia ti, en esa posición estará mas seguro.
La forma de las piernas
Cuando comienzan a caminar, las piernas de los niños están demasiado arqueadas o demasiado juntas. Sin embargo, este tipo de curvaturas son normales hasta los tres años. Algunos niños ponen las piernas en forma de "O", especialmente los menores de dos años, debido a la dificultad para estirar las rodillas a causa de la falta de estabilidad muscular.
Con el tiempo, aumentará su musculatura y esta tendencia desaparece por completo, pero en algunos casos la normalidad no se adquiere hasta los siete u ocho años.
Es frecuente que entre los dos y los tres años las piernas se angulen justo en el sentido contrario (en forma de "X"): se juntan las rodillas y se separan las piernas, posición que en algunos niños también se mantiene hasta los seis o siete años.
Esta tipo de curvatura se denomina "genu valgo" y la mayoría de las veces es algo fisiológico, propio del desarrollo natural del niño.
Si esta posición está muy marcada y las rodillas se rozan constantemente, en un futuro será necesario realizar un tratamiento que casi siempre consiste en la utilización de unas férulas nocturnas, pero conviene esperar que evolucione espontáneamente.
Algunos niños que comienzan a caminar muy pronto desarrollan poco los cartílagos y eso provoca que tuerzan un poco más las piernas. Este "defecto" sólo dura unos meses pues desaparece a medida que el niño va creciendo.
fuente:http://www.llegaelbebe.com/bebes/comoEnsenarleACaminar.html
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